jueves, 3 de mayo de 2007

EN LA MUERTE DE PINOCHET


Te recuerdo, Amanda,
la calle mojada,
camino a la fábrica
donde te esperaba Manuel.

La sonrisa clara,
la lluvia en el pelo,
nada te importaba,
ibas a encontrarte con él.

En la muerte de Pinochet seguimos escuchando el retrato de Amanda.
Los tiranos mueren, pero las voces de los poetas no se apagan jamás.
Ahora que Pinochet ha muerto, Víctor Jara está más vivo que nunca.
En los años venideros, seguiremos cantando las canciones de Víctor Jara.
De Pinochet no se acordará nadie a menos que sea para maldecir su recuerdo y su paso por la tierra.

Bodega Valero (Valencia). Jueves, 3 de mayo de 2007

IN PINOCHET'S DEATH

I remember you, Amanda,
the wet street,
on your way to the factory
where Manuel was waiting for you.

Your clear smile,
the rain in your head,
you didn't care about anything,
you were going to meet him.

In the death of Pinochet we are still listening to Amanda's portrait.
The dictators die, but the poets' voices never go off.
Now that Pinochet's dead, Victor Jara is more alive than never.
In the following years we'll still sing Victor Jara's songs.
Nobody will remember Pinochet, except to curse his memory and his time on Earth.

Bodega Valero (Valencia, Spain). Thursday, May 3rd 2007