sábado, 27 de junio de 2009

GRAN VÍA ARRIBA


Hay en la parte alta de Gran Vía, casi en la frontera con Alcalá, una pensión cochambrosa con habitaciones interiores a las que la puta más arrastrada de Montera sube a sus clientes. En sus paredes amarillentas y techo descascarillado fija ella una mirada perdida, mientras piensa que ojalá que el tipo al que ha enviado a asearse al bidé se haya duchado. Hace tiempo que sus encantos no convencen ya a los turistas y debe conformarse con trabajadores del turno de noche que llegan hasta ella impregnados del olor agrio del fracaso. Sueña con tener algún día una casa propia, está harta de estos moteles donde siempre se halla una de prestado. En el techo de su habitación pondría unas estrellas de pega, para dormirse recordando aquella última noche en su pueblo, antes de venirse a Madrid para perseguir su sueño de ser actriz.

Teatre Rialto (Valencia), Sábado 27 de junio de 2009

UPPER GRAN VIA

On Gran Via’s upper side, almost bordering with Alcalá, there’s a filthy guest house with inner rooms where Montera St’s most miserable hooker brings her johns. Her gaze wanders on the yellowish walls and peeling ceiling and she hopes that the guy she just sent to wash in the bidet has had a shower before coming here. It’s been a long time since her charms seduced the tourists and now she has to be happy with night workers that come to her impregnated with the rotten scent of failure. She dreams of owning a house some day, she’s sick of these motels that always feel borrowed. She’d stick some fake stars on the ceiling of her room, so she’s fall sleep remembering that last night in her village, just before she came to Madrid following her dream of becoming an actress.

Teatre Rialto (Valencia, Spain), Saturday June 27th 2009

9 comentarios:

Roberto dijo...

Que duro tiene que ser mirar al techo y desear que todo pase cuanto antes...

escribe compañero, sigue profanando baños!

un abrazo

Antígona dijo...

"Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres", que decía Eduardo Galeano.

Las realidades de unos son los sueños inalcanzables de otros. Pero no por ello es distinto el hastío, ni tampoco el sufrimiento. Porque siempre sufrimos a la medida de nuestras circunstancias, sin importar que éstas sean, objetivamente, mejores o peores.

Desde fuera podría sin duda decirse que la prostituta pobre de este post sufre más que la del anterior. Pero desde dentro, ay, cada una sufre según sus propias circunstancias y no creo que sea posible pronunciarse con respecto a quién sufre más o menos.

No obstante, de tener que elegir, preferiría ser la de Gran Vía Arriba. La miseria nunca es deseable. Aunque quién sabe si se ahondara en sus interioridades.

Un beso con una flor

evamric dijo...

En esa calle Montera las meretrices ahogan sus ilusiones perdidas en moteles de mala muerte, vaya que sî, es tal y como lo pintas..
Un buen post para unos servicios teatralmente fallidos.

Besos

evamric dijo...

evamric soy yo, eva-lazarzamora.
No entiendo y me parto por ello cômo dejar un comentario como eva-lazarzamora.
En fin, nulidad que es una informàticamente hablando y màs, je,je.
Re-besos.

Maat dijo...

Desquiciada de la vida...
Los sueños a veces se convierten en pesadillas...

Isabel chiara dijo...

Ya es jodido tener que currar echándose encima la mierda del curro de los otros, como si la propia no fuera suficiente. Las estrellas la pueden llevar a su pueblo, y a la casa que ansía, sólo tiene que perderse en ellas.

Saludos

NoSurrender dijo...

he trabajado allí cerca durante muchos años de mi vida y siempre me austaron los ojos de esas mujeres, que nunca hacían juego con sus cortas minifaldas.

Salud!

Oceanida dijo...

Wow. Quizas algun dia se canse del "overnight". Para entonces sus lagrimas de princesa ya no afecten mas a su rimel.

Muy bueno. Historias de la Gran Via. Te podria contar miles de ellas, diferentes pero tocadas por la esencia de esta calle.

Hoy, demasiado lejos, solo acierto a sonreir pensando en ella.

Un beso.

TORO SALVAJE dijo...

Este es demoledor.
Ese final duele.
Saludos.